Sobre mí

 

Historia de un despertar

 

Hace ya muchos años que inicié lo que podría llamar un camino de búsqueda existencial. Desde que recuerdo en mi infancia, he intentado comprender el mundo que me rodea, a los padres que “elegí” para mi proceso evolutivo, a la sociedad en que me han educado; necesitaba entender las causas del sufrimiento que estaba sintiendo en muchas experiencias de mi vida y sobre todo, como poder liberarme de él.

Esta inquietud interna me fue llevando a encontrar la ayuda de algunos terapeutas, en su mayoría psicólogos convencionales en aquella época, pero una parte de mí siempre sentía que no avanzaba como necesitaba hacerlo, que tenía que haber un camino más natural, rápido y eficaz para solucionar los traumas de la infancia.

Comencé a explorar otras vías, las terapias alternativas tan novedosas en aquellos años, y llegó el día en que encontré algo que me hizo entender que estaba en el camino adecuado.

El universo trajo a mis manos el libro de Brian Weiss “Muchas vidas, muchos maestros” y según lo iba leyendo todo mi cuerpo resonaba con cada frase porque tuve la certeza de que había encontrado una clave fundamental, el trabajo con el inconsciente a través de la Hipnosis, Regresiones a Vidas Pasadas y otras técnicas de acceso al estado de conciencia expandida, entre ellas el chamanismo y el uso del tambor chamánico como herramientas terapéuticas.

A partir de ese momento comencé a encontrar muchos “maestros” en las personas que participaron en mi sanación emocional, a quienes me siento profundamente agradecida, y entendí que la única forma de “devolver” parte de ese regalo que me hicieron era poder hacer lo mismo con otras personas, y es así como nació mi vocación de terapeuta. 

“si yo he conseguido sanarme, otros también pueden, y yo quiero contarles que es posible, y acompañarles en este camino que ya he recorrido”

Como dijo Jung,  «La enfermedad es el esfuerzo que hace la naturaleza para curar al hombre«

 

Después de varios años experimentando por mi misma con terapia de Hipnosis, Sanación Cuántica, Regresión a vidas pasadas, Registros Akáshicos, Terapia Floral, Reiki, Chamanismo Contemporáneo, ETF,  y otras herramientas energéticas, he llegado al convencimiento de que en nuestro inconsciente están guardadas las claves para identificar nuestras dolencias y también todas las herramientas para nuestra sanación.

Esto me llevó a formarme en Descodificación Biológica con la Escuela Francesa de Christian Flêche, que es quién desarrolló está herramienta terapéutica y que cuenta ya con más de 20 años de experiencia, investigación constante y excelentes resultados.

Gracias a la incorporación de esta nueva herramienta que combina Hipnosis, PNL, el estudio del Transgeneracional, Proyecto Sentido etc, he conseguido completar y complementar todas las técnicas que ya venía utilizando en mi consulta, permitiendo que cada vez las sesiones sean más efectivas, algo que me enriquece también de manera personal.

Mi experiencia con el Chamanismo comenzó recientemente como una vía de desarrollo personal, de autoconocimiento, y fue a través de la práctica del viaje con tambor, que tomé conciencia de que muchas de las dudas y miedos que había en mi vida se iban disipando a medida que entendía mejor como funciona este Universo Cuántico. Empecé a comprender la influencia de los planos sutiles en nuestra vida cotidiana, lo que los Chamanes llaman la Realidad No Ordinaria, y lo que en la cultura occidental conocemos como Inconsciente. Todos los trabajos que realizo son utilizando exclusivamente la frecuencia del tambor como instrumento para acceder a los estados cerebrales Theta, de meditación profunda cercanos al ensueño, y no hago uso de sustancias enteógenas, ni psico-activas, ni plantas de poder como hacen los pueblos indígenas, ya que mi trabajo con el chamanismo está adaptado a un público más urbano.

Para conocer más detalles te invito a leer el apartado “Alma Chamana” en la web.

 

Por último quiero decirte que mi compromiso como terapeuta y como persona, es el trabajo y la investigación constante sobre mis propias emociones y procesos vitales, mi propio desarrollo y sanación personal, la formación y supervisión continua por parte de mis maestros y compañeros, y ante todo, mantener siempre el entusiasmo y la curiosidad bien despiertos, porque cada encuentro con mis pacientes supone un regalo y una oportunidad de seguir creciendo para ambos.

 

Este es el Camino de Vida que he escogido, o quizás me haya escogido a mi… y me encantaría compartirlo con vosotros.

 

Un abrazo y buen camino ¡!

 

Ahó Mitakuye Oyasin ¡

Oración  Lakota: “todos son mis hermanos, todos estamos en íntima relación”